miércoles, 24 de octubre de 2012

Turismo por Finlandia IV: San Petersburgo II

Ayer nos quedamos en la noche del domingo al lunes y hoy continúo contándoos mi viaje a San Petersburgo.
El lunes fuimos a Peterhof, un palacio a algunos kilómetros de distancia de la ciudad, previo paso por el metro y el bus. Primero, los transportes que, según he leído, el metro es uno de los más profundos del mundo y está prohibido hacer fotos bajo pena de multa. Una vez que entras dentro lo entiendes porque está muy decorado con símbolos comunistas y demás representaciones. Eso sí parece que retrocedes unos cuantos años porque no tiene máquinas automáticas, el billete es una moneda al estilo de las que se usan en el autolavado de coches que cuesta 27 rublos (algo menos de un euro) y unos teléfonos de comunicaciones como los que salen en Cuéntame. Ya en el bus nos tuvimos que servir de una chica de nuestro grupo que hablaba ruso porque no había manera de encontrar el bus adecuado, aunque en realidad era más una furgoneta grande.
Bien, ya en Peterhof que lo llaman el Versalles de San Petersburgo resultó que todo estaba cerrado porque era lunes. Aun así pudimos ver los jardines porque las chicas éramos muy guapas (palabras textuales del guardia de la puerta). Ya dentro otra vez vuelta al puro estilo ruso, es decir, dorado, blanco, tamaños excesivos y colores llamativos. Pese a esto destacar que es bastante bonito y bien cuidado, aunque me gustaría conocerlo un poco más. 
Al salir fuimos a una iglesia cercano, de la que no sé el nombre, porque nos habían dicho que merecía la pena. He de reconocer que sí. que era chula hasta que el encargado del lugar nos echó de allí por hacer fotos y tampoco puede verlo en profundidad.
Ya por la noche fuimos a cenar a un restaurante de sushi y descubrimos lo milimétricos que son los rusos y el  no se aplica la oferta porque es hasta las seis y habéis pedido a y veinte. Aunque llevábamos sentados desde    menos cuarto. Además cuando nos entregan la cuenta podíamos aplicar un descuento y nos dicen que ya está impresa y que no se puede. Nada, te haces y ya está que a San Petersburgo no se va todos los días. De noche fuimos a ver cómo se abrían los puentes porque por a medianoche se abren todos e incomunican las dos islas principales hasta la mañana siguiente.
El martes por la mañana nos dirigimos a la fortaleza de San Pedro y San Pablo donde dimos una pequeña vuelta y nos asomamos a la iglesia principal. Iglesia en la que hubiera entrado pagando si no estuviera llena de andamios y eso fue todo.
Para comer nos decantamos por otro restaurante ruso donde pedí una especie de tortellinis rusos rellenos de salmón que estaban muy ricos. Y para volver al barco cogimos la línea 3 de metro que, para evitar suicidios, tienen el paso a los vagones tapiado y se abren las puertas cuando llega el vagón. En París ya había visto este mecanismo pero eran mamparas de cristal y no bloques de cemento y puertas de metal que parece que te llevan a un búnker para bombas.
En resumen, el viaje me ha parecido genial y el lugar increíble pese al gran contraste que supone pasar de Finlandia a Rusia. Como hablaba ayer con mi compañera de piso alemana son rudos, cortantes, secos y la ciudad está un poco sucia; pero la ciudad tiene algo que gusta. Y, destruyendo estereotipos, no me pareció tan peligrosa como te lo cuentan antes de ir y, confirmando otro estereotipo, se come bien.
Aquí viene otra sesión de fotos, son menos de las que quería pero he tenido unos problemas técnicos. Si  los soluciono actualizo. Moi moi
El puente principal de San Petersburgo a medianoche
La fuente principal de Peterhof

Los jardines de Peterhof

La última puesta de sol desde el barco


martes, 23 de octubre de 2012

Turismo por Finlandia III: San Petersburgo I

Después de peticiones varias de que suba la entrada de mi último viaje y de que enseñe fotos por fin me he decidido. No, es mentira; lo que pasa es que me toca pasarme siete horas sin clase en la universidad y sin nada que hacer y por eso me he puesto. Por lo tanto, empecemos.
Retrocedamos al sábado día 13 de octubre que había quedado con mis amigos para ir a San Petersburgo. Pero, como sigo demostrando mi inteligencia, me dejé el pasaporte en casa, por esto me tuve que volver corriendo a mi casa a cogerlo y casi pierdo el barco. Cuando llegué a hacer el check-in y a la plataforma de embarque me sentía como Leonardo DiCaprio al principio de Titanic.
Sin embargo, conseguí llegar y atracar en la ciudad trece horas después Lo primero que hicimos fue ir al albergue MIR que era muy cuco y estaba muy muy bien, una gran relación calidad-precio. Lo recomiendo ampliamente. Y se me olvidaba mencionar que está en la calle principal, Nevski Prospekt, de San Petersburgo.
Después nos fuimos al Hermitage que, aunque no he podido hacer fotos en el interior, está un poco por debajo de mis expectativas. También cuenta que nos dimos una hora para verlo y es complicado empaparse de todo, aun así vi algunos de los cuadros más interesantes como La Danza de Matisse, diversos cuadros de las vanguardias francesas, la colección española y la italiana con un Da Vinci. Además se entra gratis siendo estudiante, ¡qué más se puede pedir!
Ya por la tarde quedamos con unas amigas alemanas de una chica que viajaba con nosotros y dimos una vuelta por Nevski Prospekt, comparable a unos Campos Elíseos de San Petersburgo, y alrededores. Por lo cual vimos la catedral de San Isaac y el parque de alrededor; y ya en la calle principal la catedral de Kazan, los diversos puentes y palacetes y la catedral del Sabor de la Sangre (traducido en inglés sería Church of the Savior on Blood o entre nosotros la iglesia con el nombre gracioso). También fuimos a un puente donde había que tocar el trasero de un león, pedir un deseo y cruzar el puente. Creo que no hay ciudad en la que no haya una tradición del estilo y yo las voy cumpliendo siempre que las sé como en Praga y Florencia.
De noche cenamos en un restaurante de comida rusa donde tomé una especie de panecillos con queso salado de Georgia y refresco de pera que creo que era de Armenia. Os dejo una foto más abajo. Y más adelante fuimos a dar una vuelta por el centro con las amigas alemanas de por la tarde e hicimos fotos de noche. Eso sí aún no sé lo que gastan en iluminación porque todo está como un árbol de navidad.
Os dejo algunas fotos. Moi moi.

La comida rusa
El Hermitage por detrás y de día


La catedral de San Isaac

La catedral de Kazan
Church of the Savior on Blood 

El Hermitage por delante y de noche
Mapa de San Petersburgo

viernes, 12 de octubre de 2012

Cada día soy un poco más finlandesa

Hoy os contaré los pasos que he seguido para ser casi finlandesa, el pelo y el idioma es lo que me faltan:
  1. Bicicleta. Como casi todo el mundo sabe me he hecho con una bicicleta por poco dinero. Así que ahora voy todos los días a la universidad en bicicleta. Aunque el primer día lo pasé muy mal para llegar a casa, ahora ya casi no puedo salir de casa sin cojer la bici. Hasta me he comprado una caja para atarla a la bici y poner la compra ahí. Además, ya monto con ello en metro y tren como cualquier finlandés.
  2. Biblioteca. Hará cosa de una semana me hice la tarjeta de la biblioteca. En esta ciudad hay un montón de bibliotecas y muy surtidas con libros en inglés. Lo único malo es que tengo que renovarla cada seis meses porque no tengo número de la seguridad social finlandés. Otra cosa más sobre las bibliotecas, aquí hay diferentes multas de variadas cantidades de dinero por cada falta que se pueda cometer como, por ejemplo: entregar un libro tarde, romper la caja de un CD o pedir que te reserven algún material. Pero, eso sí, puedes coger hasta 40 objetos distintos.
  3. Banco. El lunes decidí que no quería que me cobraran comisiones por sacar dinero del Otto (cajero automático en finlandés es Otto, a mí el nombre me hace gracia) y me fui a Nordea a hacerme una cuenta. Este primer intento resultó infructuoso totalmente y además me sentí como Harry Potter a la caza de los siete Horrocruxes o buscando las Bolas de Dragón. Primero, me equivoqué de planta (veinte minutos de espera para nada ¬¬) y en la segunda planta, la correcta, tuve que esperar otros diez minutos. Cuando me atienden me dicen que si no trabajo o si no tengo algún tipo de beca de Kela (es el organismo para la ayuda a la infancia y la juventud finlandés) que nada. Entonces saco mi carné de estudiantes y mi carné de descuento de las comidas y la mujer parece que se dispone a hacerme la cuenta, pero no podía ser tan fácil. Ahora me pide algo para identificarme, yo le doy el D.N.I. que resulta que no sirve y tuve que irme sin cuenta en el banco porque necesitan el pasaporte. Yo, que no me di por vencida, volví el jueves a hacerme la dichosa cuenta. Al fin lo conseguí y tengo cuenta en Nordea. Sí, sí, aunque no me llega la tarjeta hasta dentro de una semana.
  4. Abono transportes. Esto ya lo hice nada más llegar y es una tarjeta verde con círculos concéntricos hipnotizantes. Sólo cuesta 22 euros al mes y puedes coger todos los medios de transporte en el área de Helsinki que te plazcan. Y ademas no es el típico billete madrileño que se arruga, se moja o se desimanta sin darte cuenta; y te la dan con funda del color que tú elijas. Es un chollazo.
  5.  Compra. Me he adaptado completamente bien a los nuevos sabores y comidas del norte. Porque aquí hay comidas de sabores muy extraños y platos muy diferentes. Ampliaré esto en alguna futura entrada, aunque sólo diré que en la próxima compra me haré con un yogur de café.
Esto es todo lo que se me ocurre por el momento. Mañana marcho a San Petersburgo, Leningrado o Petrogrado hasta el martes. Esto significa que en torno al miércoles haré la entrada de la visita y, como estoy de vacaciones hasta el 23, haré alguna más sobre las elecciones y otros asuntos finlandeses.
Moi moi
 

viernes, 5 de octubre de 2012

Turismo por Finlandia II: Estocolmo (primer viaje)

Llevo casi un mes sin dar señales de vida pero ando acabando la primera parte del cuatrimestre y ando con exámenes y trabajos. Así que no es muy interesante contaros pues he hecho un trabajo de esto o he estado estudiando cómo manejar grupos de trabajo. Por tanto, hoy os traigo mi visita a Estocolmo del pasado fin de semana.
Empecemos, cogimos un barco en Helsinki el jueves 27 de septiembre  y en el que estuvimos diecisiete horas hasta que llegamos a Estocolmo. Menos mal que me fui al camarote a dormir pronto porque aquello hubiera sido eterno, aunque las primeras horas ya lo fueron. Aun así, decir que el barco en cuestión estaba muy bien equipado con sus tres restaurantes, su casino, sus dos salas de espectáculos y su tienda. Respecto a los espectáculos, casi se me olvida, nos pusieron Abba hasta en la sopa (se empezaba a notar que íbamos a Suecia) y karaoke en plan oriental, karaoke donde siempre se arrancaba a cantar el mismo abuelillo con canciones en finlandés que me parecían villacincos. Así que, lo dicho me fui a dormir pronto.
Al día siguiente llegamos a Estocolmo y, supuestamente, íbamos a tener un recorrido en bus turístico por el centro de la ciudad. Pues bien, la empresa de autobús se confundió de día y nos quedamos sin tour y andando al hotel durante una hora. Menos mal que el equipaje se lo llevaron en taxi y vimos el centro de camino. Por lo menos el centro es como de juguete, os dejo fotos más abajo para que juzgueís vosotros mismos.
El hotel, una maravilla, las camas más comodas que he probado en mucho tiempo, un silencio increíble y un desayuno buffet maravilloso. Además por la tarde apenas hicimos turismo, estuvimos comprando souvenirs y yo buscando un libro que llevarme a casa para acordarme de Suecia. Al final no encontré el que buscaba y me conformé con otro autor. Ya de noche nos fuimos a cenar al tailandés, que no estaba mal excepto por el precio y la cantidad de picante; pese a eso me gustó la experiencia.
Ya el sábado disfruté el maravilloso buffet y nos fuimos al Palacio Real. Tras ver el cambio de guardia sueco, nunca me han parecido interesantes estas cosas, nos hicieron una visita guíada por el palacio en cuestión. Esto sí que estuvo bien, sin embargo la parte que no nos explicaron la tuvimos que ver corriendo porque había que coger las maletas y volver al barco. Vamos, un pelín desastre.
De vuelta al barco, otras eternas y torturantes diecisiete horas en barco. Menos mal que esta vez aparte de Abba y música de Cuéntame en finlandés había un hombre tocando canciones más interesantes. Pero eso sí, siguió siendo un aburrimiento.
Como podeís ver no es que esté muy contenta con el viaje en sí, así que he decidido que volveré antes de dejar Finlandia y disfrutarlo más. Me he quedado sin ver muchas cosas y no he visto ninguna iglesia, yo no puedo irme de un país sin ver al menos una iglesia. 






 







 
 

Moi moi.

(En la siguiente entrada os contaré cómo me estoy volviendo finlandesa del todo, sólo me falta ser rubia)

martes, 18 de septiembre de 2012

Resumen de una semana cansada y perezosa

No, no me he olvidado del blog sólo que esta semana he andado un poco más perezosilla de lo habitual y el finde se me han juntado un par de eventos. Por lo tanto he ido postergando la nueva entrada, bien empecemos los hechos de esta semana.
Así, a destacar durante la semana, hice mi primera aparición como extra en una especie de película o corto sobre los estudiantes de intercambio en mi universidad de Finlandia. Aparecí en aquél sitio recóndito de Helsinki por culpa, aunque culpa agradecida, de Angeline que no quería ir sola y me lo propuso, entonces acepté gustosa. Pues bien, llegamos a la parada de metro y no teníamos ni idea de para dónde ir. Al final, encontramos un camino marcado con dos rayas verdes y yo me sentía como Dorothy en el Mago de Oz siguiendo el camino de baldosas amarillas. Ya allí, que al final sólo fuimos nosotras dos y una chica francesa, nos tuvieron como hora y poco aparentando que estábamos en el bar hablando tranquilamente. Al finalizar el rodaje, nos fuimos a cenar al Hesburger (el Hesburger es el McDonalds de Finlandia) a probar cómo era porque nos daba curiosidad y, tras mi primera experiencia, he de decir que me dejó buen sabor de boca.
Pasando al viernes nos dieron algunas conversaciones para estudiantes extranjeros y centrándome en la segunda decir que cada día los finlandeses me parecen más extraños. Si decís de algunas costumbres españolas, ojito con la que tienen aquí de sacar a los bebés de meses a dormir al raso en pleno invierno.
Ya el sábado me encaminé con otros compañeros a celebrar la independecia de México que aquello acabó pareciendo la versión reducida-barata de las fiestas en casa de las películas americanas, reducida porque la casa no era muy grande y había mucha gente y barata porque aquí no había la típica decoración esa de las películas. Si bien, pese a la gente, el barullo, el sentirte como una naranja en el exprimidor de lo que te aplastaban por todos lados y el calor me lo pasé considerablemente bien.
Y el domingo nos tocó cumpleaños de Diana, una amiga holandesa, y de paso conocí otra zona de apartamentos Hoas. Este día fuimos a su casa y luego al centro de Helsinki un grupito de unos diez extranjeros o así, la noche también fue muy divertida y entretenida. En el centro nos decidimos por un local llamado Tiger, que es bastante famoso y a mí me recuerda a la cadena de tiendas, y bueno como cualquier local aunque sin la típica música de España. ;)
Por hoy ya me despido. Moi moi

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Turismo por Finlandia I: Porvoo

Dos días después de mi excursión a Porvoo, un pueblo de menos de 50.000 habitantes al este de Helsinki, os traigo las fotos y la crónica del día.
Este domingo a Angeline, una chica francesa, se le ocurrió ir a Porvoo por lo cual me levanté a las siete de la mañana y fuimos a coger el bus a las nueve. Tras una hora de viaje llegamos a nuestro destino y nos pusimos a caminar las tres, nos acompañaba otra francesa llamada Mélanie. Después de deambular cerca de tres horas por la ciudad vieja con casitas de láminas de madera pintadas de colores, mucha vegetación y una iglesia chiquitita cuyas puertas son demasiado bajas para gente finlandesa nos decidimos a comer. Luego nos dimos otra vuelta por otra zona de la ciudad antigua nos volvimos a casa y estuvimos mirando algunas tiendas en el centro comercial de Kamppi. Finalmente, regresé a casa y me dio tanta pereza que no subí entrada hasta hoy después de un par de días ajetreados.
Hablando un poco más de Porvoo decir que es una de las ciudades más antiguas de Finlandia junto con Turku que se encuentra en la zona oeste. Ya entrando en el aspecto visita turística no tiene grandes atractivos más allá de lo que he mencionado antes, razón por la que se puede ver cómodamente en un día. Aun así, como decíamos Angeline y yo, esta zona más turística es para pasarse unas vacaciones de relax apartado del mundo y que los coches no cuadran en la estampa general. Mientras que la parte más nueva es como cualquier ciudad y además choca bastante el hecho de que con atravesar la calle principal pases de sentirte en el siglo XIX a sentirte en el siglo XXI.
Y ahora sí, las fotos que son sólo una pequeña selección de las 120 que hice.
 








sábado, 8 de septiembre de 2012

Noticias frescas, del tiempo, desde las tierras del invierno




Ya estoy de vuelta una vez más que he tardado más de tres días porque no ha sido una semana especialmente interesante.
Esta semana las clases han sido básicamente aburridas, muy aburridas. No todo va a ser fiesta, así que vayamos directos al jueves. Este día nos fuimos a ver un campeonato de fuegos artificiales en la playa de Hietaniemi.
Pues bien, de camino me encontré con Cédric y Maurice los habitantes del bloque de al lado junto con Markus, un alemán. Y ya en la Estación Central nos encontramos con casi todos los otros Erasmus y nos dirigimos a coger el bus 24, aunque no pudimos porque iba completamente lleno. Entonces, las francesas y Randall se quedaron en un bar del centro y unos seis o así nos cogimos un tranvía y llegamos a nuestro destino tras andar un poco. Los fuegos fueron bastante normales, aunque la noche estuvo entretenida y un poco fría, como decía la gente: "Winter is coming". No subo fotos  porque se me olvidó la cámara y con el móvil no salían bien.
La red de metro de HelsinkiY este sábado me he ido a buscar un mercadillo, pero como no había mucha gente he decidido cogerme un tranvía al centro y de camino he visto un parquecillo con otro mercadillo más animado. Ahi volveré algún día. Luego me he ido dando una vueltilla por una de las calles céntricas de Helsinki hasta la oficina de turismo y, como buena española, he cogido todos los folletos disponibles. Así que tengo información más que suficiente sobre la ciudad. Para finalizar la mañana me he ido al centro comercial de Kamppi a hacer unas compras y me he vuelto a casa, no sin antes hacer una foto de la "compleja" red de metro de Helsinki. Estas dos primeras fotos son la red de metro y los folletos que he recolectado en la oficina de turismo.


Y aquí otras dos fotos que hice de camino a la universidad el miércoles.




Y aquí lo dejo ya. Mañana me voy a Porvoo, así que en menos de lo previsto habrá otra entrada. Moi moi.
 

domingo, 2 de septiembre de 2012

Entrega fotográfica I: el apartamento de Kontula.

Hoy toca algo que creo que va siendo hora de que haga, enseñaros mi pisito. Creo que tiene delito que lleve aquí tres semanas y aún no sepáis cómo es, así que allá van las fotos. Esta entrada tan fotográfica se debe a que no he hecho nada interesante en estos días y había que cumplir con mi norma de entrada cada tres días y que ayer estaba la casa sola y pude hacer fotos agusto. Sin más dilación o muestro las fotos, siento lo de las fechas abajo que se me ha olvidado configurarlo ;).


         Esto es una especie de recibidor donde tendemos y guardamos las cosas de limpiar, porque en esta casa algo se limpia. Aunque no creáis que todas contribuyen a la limpieza.


      El comedor, con la plantita que recogimos y una vela que compró Lina, la alemana, en Ikea. Planeamos poner más decoración a medida que vaya surgiendo. Al fondo están las puertas de las habitaciones de Lina y Jiseon, la coreana, y la del segundo baño.


        La cocina, se nota que estaba sola porque sino esto sería un caos de platos sin fregar. Y como veis no hay mucha luz, ya que la del techo no funciona.


        El balcón, aquí se nota que vivo a ras de suelo. Vamos, porque estoy en Finlandia y es bastante seguro que sino...








Y ahora mi habitación, no necesita mucha explicación. Simplemente os dejo las fotos y os digo que el aire que entra es por la ventanita pequeña al lado del ventanal. Ventanal que da a la calle principal de la urbanización y por el que veo pasar a bastante gente.



















En siguientes entregas fotográficas: la universidad, el barrio, el supermercado y los transportes públicos. Moi moi ja kiitos.

jueves, 30 de agosto de 2012

Freshmen '12 - Farmari (y este título no os dirá a nada si no olisqueáis más el blog ;))

Aquí estoy otra vez y sé que han pasado ya más días de los prometidos pero es que el martes no tenía mucho que escribir e iba a hacer una entrada distinta pero me dio la pereza y lo dejé pasar. Así que allá vamos casi una semana después.
Hasta el miércoles y resumiendo no hice nada interesante más que descubrir un restaurante italiano, percibir las diferencias entre los McDonalds de aquí y de España e ir a clases. Que, si bien teníamos clase de Managing Teams and Leading People, entró dentro de algo normal e incluso tan aburrido que quería irme a dormir. Este día la comida me trajó recuerdos de mi residencia porque la salsa de la pasta era un mejunje donde habían mezclado todo tipo de comida, y yo, ilusa de mí, pensando que el arroz con sorpresas con mis tagastinas se quedaría en el recuerdo.
Ya el miércoles fue el Freshmen Party con temática Farmari, que os sigue sonando a nada. Pues bien, son como una especie de novatadas donde todo estudiante que acaba de llegar nuevo a Haaga-Helia (mi universidad) se tiene que disfrazar de una temática, este año tocó la granja (de ahí lo de Farmari). Me hubiera gustado más la del año pasado que fue Historia, pero nada  mis historiadores-turismólogos saben que me tuve que disfrazar de vaca y no de cualquier personaje histórico como Pipino el Breve y compañía. Aunque no me olvido de otra gente que comparte mi frikismo por la historia. Bien, a lo que iba que me enredo y me descentro, pues me convertí en una vaca indie low-cost ya que era negra con manchas blancas y estaba hecha con bolsas de basura y grapas. Eso sí tenía rabo y todo.
Después de confeccionar mi disfraz de alta costura nos soltaron por la ciudad visitando coordinadores de la universidad y haciendo pruebas. Hicimos de todo, pero sobre todo bailar con lo que a mí me gusta eso. Yujuuuu, en total mi repertorio se limitó a dos veces de bailar Thriller, Sexy and I know it y lo más repetido fue la conga al ritmo de I like to move it, move it como unas mil veces. Aparte, que no se que fuera la cantidad de pirámides humanas a las que me tuve que subir para conseguir puntos (y mira que me trae malos recuerdos el acrosport), juegos de campamento varios e ir intercambiado un clip y las cosas que nos daban por el anterior objeto con la gente que nos encontrábamos. Aun así, ¡¡estoy viva para contarlo!!. =D
Luego llegué tan cansada a casa que me metí directamente en la cama y hasta hoy que me ha vuelto a tocar la misma clase de los martes. Ajá, hoy ha sido el momento de montar una tienda de campaña en clase para mejorar con el manejo del trabajo en equipo como el resto de las actividades de la clase y nos hemos llevado deberes a casa, mis primeros deberes en Finlandia. Sí, familia mía os doy permiso para meteros conmigo.
Moi moi ja kiitos.

sábado, 25 de agosto de 2012

Alemanas y españolas rescatando microondas y lanzando huevos envueltos

Como lo prometido es deuda vuelvo tras tres días a contaros mis penas y esas cosas.
Bien, el jueves conocimos al famoso Wallace, un señor afroamericano de casi dos metros, que llegó como media hora tarde y con cuatro rollos de cocina debajo del brazo, a mí esto me empezó a oler raro raro. El susodicho nos dijo que tocaba aprender a trabajar en equipos, amos lo normal en Managing Teams and Leading People. Pero no podíamos hacerlo de forma normal y adulta como universatarios que somos, no porque me tocó otra vez lo de hace seis o siete años con el huevo.
Va Wallace y nos reparte un par de huevos por grupo, unos cuantos trozos del papel de cocina (con elefantes dibujados) y unas cuantas pajitas. La misión era hacer que los huevos no se rompieran al lanzarlos desde diferentes alturas, así que cojimos y envolvimos al huevo considerablemente bien en capas y capas de pajitas y papel. Pese a lo rudimentario quedó bastante fashion, aunque eso sí para estilos lo que crearon los demás. Como resultado, el que cayó desde poca altura sobrevivió, el otro no y además tuve que correr detrás gritando como buena paca castellana para que no se fuera cuesta abajo. Os dejo el link del vídeo que nos puso (https://www.youtube.com/watch?v=SII1EU3huuE) y una foto (el de la izquierda fue el superviviente, el otro acabo hecho papilla):



Al día siguiente tuvimos otra clase que tampoco fue muy interesante, además la mujer era muy proalemanes y prorusos y parece que se iba a echar a llorar en cualquier momento. Un poco angustiante, la verdad. Este viernes por la tarde se me montó una reunión alemana en la cocina y aquello parecía ver a la Merkel y compañeros discutiendo =).
Ya esta mañana he ido a sacar la basura y, ¿sabéis qué me he encontrado? ¡¡UN MICROONDAS!! Sí, estaba en la basura pero he visto la posibilidad de tomar leche caliente. Así que he ido donde la alemana y se lo he dicho, lo hemos rescatado y limpiado. Le falta el plato y cuesta un poco abrir la puerta, pero como nuevo oye. Además, es gratis y mis dineros que me he ahorrado; además el próximo sábado hay mercadillo y nos dejaremos caer por ahí a ver si pescamos algo más. Veáse que los alemanas tanto rescatan un país como un microondas como un tiesto, sí también nos hemos hecho con una planta de plástico que queda muy cuca. Luego, hemos hecho cubos de reciclaje y les he puesto letreritos y todo, ya subiré foto.
Por último os dejo con mi comida de hoy, para que vea mi familia que me alimento. No me considero moderneta por esto ;).



Bueno, os dejo ya que tengo cosas que hacer y os acabo aburriendo. Moi moi y kiitos (gracias en finés).

miércoles, 22 de agosto de 2012

Clases finlandesas

Aquí estoy de vuelta para hablaros de mis dos primeras clases y de que no sé si  mis profesores están locos, es lo normal o son felices y lo expresan así. En un rato entenderéis esto.
Allá vamos, ayer tuve clase de Managing Teams and Leading People (traducido es algo así como llevar grupos y liderar a la gente) y mi profesor ya detectó que soy española, vale que cuando pasó lista tuve el momento "paca" y dije "¡Yo!" en vez de "Me!". Por esto me habla en español a veces cuando se dirige a mí. Luego va el hombre en cuestión y nos saca una estatua de un camello, sí un camello, y dijo que os sugiere y todos respondieron un animal o una marca de tabaco; pero va una "paca" como yo y dice un color. Segundo momento "paco" del día.
Después de esto me estuve tranquilita hasta que acabó la clase, sin embargo el profesor siguió con sus locuras. Así que, como a mitad de clase, dice: "Tengo hambre, hagamos un descanso de media hora para comer." Y así fue y en media hora exacta, de puntualidad inglesa, volvimos. Más adelante empezó a contarnos su vida y que le encanta la bici, como a casi todo finlandés que se precie. Por cierto, tengo otra clase de esta asignatura con otro profesor los jueves y he descubierto que el profesor se llama Wallace como el de Wallace & Gromit (os dejo un enlace por si alguien no los conoce: http://es.wikipedia.org/wiki/Wallace_y_Gromit).
Hoy tocó la segunda clase que se llama Accommodation Sales and Customer Services (equivalente a Empresas de Alojamiento y Restauración), que ésta ha sido dentro de unos cánones normales aunque la profesora no ha tardado ni media hora en presentarnos a su marido, su hijo, su casa y su perro. Sí, es la tercera profesora que nos cuenta su vida, mi coordinadora de Erasmus también lo hizo.
Y bien, lo que he dicho al principio de que si están locos y tal es por la forma que tienen de explicar todo, con una alegría impropia de un país tan frío como éste donde si alguien te mira a los ojos cuando te habla es la alegría de la huerta. A lo de que te informen de su vida y que coman a tu lado y que les trates por el nombre, ya me han dicho por ahí que es bastante normal y que aquí no es tan jerárquico y burocrático como somos en España y países del sur. Aun así, se me hace raro comer con un profesor al lado y no saber si es un hombre o una mujer por los nombres que tienen algunos.
Y esto es todo de momento por tierras vikingas, intentaré subir entrada cada tres días más o menos. =)

domingo, 19 de agosto de 2012

Y la vida sigue en el Norte

Después de un par de días o tres sin tener noticias mías vuelvo al blog.
Así que empecemos, el jueves tuvimos una sesión de orientación en mi campus de Haaga a la que llegué como 40 minutos tarde porque decidí coger el bus 63 desde la estación central. Pero, como me sobra inteligencia, no sabía dónde me tenía que bajar y me perdí por lo que cogí el mismo bus de vuelta. Aunque aquí no acaba todo, porque el conductor me indicó la parada pero me la dio mal, y estuve como diez minutos o así dando vueltas por el barrio hasta que encontré Haaga. Durante ese día nos fueron explicando cómo iba la uni y el sistema de estudios en Finlandia.
El viernes fuimos al campus de Pasila, que es el central de la universidad para seguir con las jornadas de orientación. Gracias a esto me sé las normas de HOAS (la empresa que lleva mi apartamento) casi como las tablas de multiplicar. También nos fueron contando otros asuntos de la uni y demás que tengo que ir asimilando, sin embargo aquí no hay mucho que firmar porque se fían casi totalmente de lo dicho. Si alguien te dice que te va a llamar mañana, tranquilo que lo hará.
De este día recuerdo que iba con mis compañeras de piso a montar al tren y nos dijeron: "Coged el siguiente porque este ya va con 5 segundos de retraso" Yo me quedé con cara de póquer diciendóme: ¡Bienvenida a Finlandia! Finlandeses y su exactitud -.-
Ya el domingo hemos ido a Ikea, y el apartamento empieza a parecer algo aunque sigue muy sucio pero no se puede hacer nada hasta que no tenga una bayeta y un estropajo en condiciones. Mañana lo conseguiré y entonces subiré fotos de este lugar que será mi casita durante 9 meses. Y bien, vuelvo de Ikea cargada hasta arriba, y he llegado gracias a que un francés caritativo me ha ayudado con la bolsa, y me encuentro con una reunión coreana (Jiseon, la compañera coreana, había invitado a sus otras amigas coreanas) en la cocina. Luego Lina, la alemana, y yo hemos estado limpiando y tirando cosas viejas y caducadas; rozando la intoxicación con un vinagre chino. Es broma ;)
Mañana haré una visita a las tiendas de segunda mano y otras tiendas para acabar de convertir esta casa en algo decente. La foto es del jueves, y toda esta gente que veís son mis compañeros de campus y a lo mejor de clase.

jueves, 16 de agosto de 2012

El principio de todo

Aquí empiezan mis aventuras por Finlandia oficialmente, aunque llegué al país hace tres días. En estos tres días, resumiendo, he empezado a conocer a los otros Erasmus o similares con los que compartiré clases y actividades varias. La primera de esas actividades es un viaje a Tallín y a Riga, capitales de Estonia y Letonia, en septiembre o así.
Aparte de esto he aprendido bastante bien cómo moverme por la ciudad (a lo que prometo dedicar una entrada en breves), a comprar (es más caro que lo normal, pero sin exagerar), a hacer papeles, a manejar el apartamento HOAS que me han dado y cosas así no muy entretenidas.
En cuanto al tiempo, y de forma sorprendente, hace casi veintitrés grados y solo hay como ocho horas de oscuridad y, por lo tanto, amanece a las cinco de la madrugada.
En fin, esto es todo por ahora. Espero hacer una entrada en torno al sábado o domingo para comentar estos tres días que se preveen moviditos.
Moi moi (adios en finlandés)