No, no me he olvidado del blog sólo que esta semana he andado un poco más perezosilla de lo habitual y el finde se me han juntado un par de eventos. Por lo tanto he ido postergando la nueva entrada, bien empecemos los hechos de esta semana.
Así, a destacar durante la semana, hice mi primera aparición como extra en una especie de película o corto sobre los estudiantes de intercambio en mi universidad de Finlandia. Aparecí en aquél sitio recóndito de Helsinki por culpa, aunque culpa agradecida, de Angeline que no quería ir sola y me lo propuso, entonces acepté gustosa. Pues bien, llegamos a la parada de metro y no teníamos ni idea de para dónde ir. Al final, encontramos un camino marcado con dos rayas verdes y yo me sentía como Dorothy en el Mago de Oz siguiendo el camino de baldosas amarillas. Ya allí, que al final sólo fuimos nosotras dos y una chica francesa, nos tuvieron como hora y poco aparentando que estábamos en el bar hablando tranquilamente. Al finalizar el rodaje, nos fuimos a cenar al Hesburger (el Hesburger es el McDonalds de Finlandia) a probar cómo era porque nos daba curiosidad y, tras mi primera experiencia, he de decir que me dejó buen sabor de boca.
Pasando al viernes nos dieron algunas conversaciones para estudiantes extranjeros y centrándome en la segunda decir que cada día los finlandeses me parecen más extraños. Si decís de algunas costumbres españolas, ojito con la que tienen aquí de sacar a los bebés de meses a dormir al raso en pleno invierno.
Ya el sábado me encaminé con otros compañeros a celebrar la independecia de México que aquello acabó pareciendo la versión reducida-barata de las fiestas en casa de las películas americanas, reducida porque la casa no era muy grande y había mucha gente y barata porque aquí no había la típica decoración esa de las películas. Si bien, pese a la gente, el barullo, el sentirte como una naranja en el exprimidor de lo que te aplastaban por todos lados y el calor me lo pasé considerablemente bien.
Y el domingo nos tocó cumpleaños de Diana, una amiga holandesa, y de paso conocí otra zona de apartamentos Hoas. Este día fuimos a su casa y luego al centro de Helsinki un grupito de unos diez extranjeros o así, la noche también fue muy divertida y entretenida. En el centro nos decidimos por un local llamado Tiger, que es bastante famoso y a mí me recuerda a la cadena de tiendas, y bueno como cualquier local aunque sin la típica música de España. ;)
Por hoy ya me despido. Moi moi