Aquí estoy otra vez y sé que han pasado ya más días de los prometidos pero es que el martes no tenía mucho que escribir e iba a hacer una entrada distinta pero me dio la pereza y lo dejé pasar. Así que allá vamos casi una semana después.
Hasta el miércoles y resumiendo no hice nada interesante más que descubrir un restaurante italiano, percibir las diferencias entre los McDonalds de aquí y de España e ir a clases. Que, si bien teníamos clase de Managing Teams and Leading People, entró dentro de algo normal e incluso tan aburrido que quería irme a dormir. Este día la comida me trajó recuerdos de mi residencia porque la salsa de la pasta era un mejunje donde habían mezclado todo tipo de comida, y yo, ilusa de mí, pensando que el arroz con sorpresas con mis tagastinas se quedaría en el recuerdo.
Ya el miércoles fue el Freshmen Party con temática Farmari, que os sigue sonando a nada. Pues bien, son como una especie de novatadas donde todo estudiante que acaba de llegar nuevo a Haaga-Helia (mi universidad) se tiene que disfrazar de una temática, este año tocó la granja (de ahí lo de Farmari). Me hubiera gustado más la del año pasado que fue Historia, pero nada mis historiadores-turismólogos saben que me tuve que disfrazar de vaca y no de cualquier personaje histórico como Pipino el Breve y compañía. Aunque no me olvido de otra gente que comparte mi frikismo por la historia. Bien, a lo que iba que me enredo y me descentro, pues me convertí en una vaca indie low-cost ya que era negra con manchas blancas y estaba hecha con bolsas de basura y grapas. Eso sí tenía rabo y todo.
Después de confeccionar mi disfraz de alta costura nos soltaron por la ciudad visitando coordinadores de la universidad y haciendo pruebas. Hicimos de todo, pero sobre todo bailar con lo que a mí me gusta eso. Yujuuuu, en total mi repertorio se limitó a dos veces de bailar Thriller, Sexy and I know it y lo más repetido fue la conga al ritmo de I like to move it, move it como unas mil veces. Aparte, que no se que fuera la cantidad de pirámides humanas a las que me tuve que subir para conseguir puntos (y mira que me trae malos recuerdos el acrosport), juegos de campamento varios e ir intercambiado un clip y las cosas que nos daban por el anterior objeto con la gente que nos encontrábamos. Aun así, ¡¡estoy viva para contarlo!!. =D
Luego llegué tan cansada a casa que me metí directamente en la cama y hasta hoy que me ha vuelto a tocar la misma clase de los martes. Ajá, hoy ha sido el momento de montar una tienda de campaña en clase para mejorar con el manejo del trabajo en equipo como el resto de las actividades de la clase y nos hemos llevado deberes a casa, mis primeros deberes en Finlandia. Sí, familia mía os doy permiso para meteros conmigo.
Moi moi ja kiitos.


